martes, 30 de abril de 2013

Viento de algo más que una división indefinida.



El flujo de la vida, el redentor de muertos... Respiración profunda y vagamente destruida.

Nunca destruyen los sueños aquellos bellos recuerdos de su tocar con mis labios, la arena en mis piernas y la sal en mis ojos… Aquél olor a tormenta que el frío hacía venir hacia mi boca. Sus brazos azules muertos y la vida que me transmitía.

Durante seis días pude ver tu sonrisa, vida… Y me di cuenta que ahí estás siempre, esperando a que yo voltée a verla, sin reproches ni excusas… Para mí y para todos porque no eres mía si sólo eres mía, eres mía cuando te comparto y todos somos dueños de ti, así como todos pueden disfrutar de tus cálidas caricias.

Voltear hacia tu cabello y sentirte recostarte, mientras tus ojos cierran la luz que no veré hasta unas horas después… Tu reflejo me acompaña sin pretexto y las olas de tu vestido cobijan mis pensamientos, un frío sin desatar besos, ni unas caricias desatando pensamientos.

Ver los ojos de aquellos que te quieren ver al verte, al desearte, al tenerte… Al sentirte, al vestirte con mis brazos y mis bienes, mi mente y mis andenes que habitan en mi ser… Aquél tren subterráneo que necesitas tú vencer, para no perecer en mi placer de ver por qué le esté pensando a aquella musa que nunca he visto pero ha sacado sonrisas de felicidad como tú… Vida.

Agua que destruye toda tristeza, que sonríe en cada presa y en cada laguna, en ríos y mares, océanos y lagunas… Universos que son de mí, son de ti y tus sentidos… Para mí y para todos, para solos y acompañados.

Vigila mis sentidos que esa boca me estremece, esos ojos que anochecen me discuten trece veces, en mi vientre y las vías del pensamiento del sentimiento y manos que no sé si tomar o no porque un abrazo no es igual aquí y a 12 horas náuticas de aquí… A 12 horas luz de aquí y la felicidad siempre… Siempre eres igual.

Un cabello diferente, una piel extraña, unas manos distintas y seres encontrados… Y los besos son igual, un mundo pequeño y lejano entre sí, mientras se unen los villanos y extrañamente ganan como siempre los superhéroes de imaginación…

Unos pasos desnudos en la piel áspera del mundo, la piel respira y dice estar conmigo, ser y pensar que vivimos tan cerca, escuchar y sentir lo tuyo y mío simultáneamente  y extrañar todos tus besos que no me has dado… Y sentir mis dados vitales apuntarme la mitad la mitad que yo te tengo que ofrecer porque sino con nada me habría de quedar y el cero no sirve nada si tú no me das un cero, si tú no eres el uno al lado zurdo de la cifra, si tú no me dices que sonría, que siempre estás ahí para hacerme ver que nada es suficiente para quebrantar tu compañía y mi soledad contigo. Y eso es lo único que uno necesita.